Inversión en inteligencia artificial en el sector asegurador crece 32% en el último año
● La inteligencia artificial comienza a modificar procesos clave de la industria, desde la administración de pólizas hasta el procesamiento de trámites y el análisis de riesgos.
● En Grupo Interesse, más del 60% de los trámites de seguros de gastos médicos se cargan con asistencia de inteligencia artificial.
Ciudad de México, a 21 de octubre de 2026.- La industria aseguradora está acelerando la incorporación de inteligencia artificial (IA) en sus operaciones. Durante el último año, la inversión destinada a esta tecnología aumentó 32%, de acuerdo con datos de Grupo Interesse, en un contexto en el que aseguradoras e intermediarios buscan reducir tiempos administrativos, procesar mayores volúmenes de información y mejorar su capacidad para identificar riesgos.
Este avance comienza a reflejarse en actividades que tradicionalmente requerían una alta intervención manual, como la captura de información, la revisión de documentos y la administración de trámites. En Grupo Interesse, por ejemplo, más del 60% de los trámites relacionados con seguros de gastos médicos ya se cargan con asistencia de inteligencia artificial, mediante los desarrollos realizados por K2i, su insurtech especializada en soluciones tecnológicas para el sector.
La transformación también está impulsando la participación de las insurtechs, empresas que desarrollan tecnología aplicada a los seguros y que han comenzado a modificar la manera en que se procesan datos, se administran pólizas y se diseñan herramientas para la evaluación de riesgos. Su crecimiento responde a una necesidad de la industria: modernizar operaciones que todavía dependen de procesos fragmentados, documentación manual y sistemas que no siempre están conectados entre sí.
“La inteligencia artificial está cambiando la operación del sector asegurador, particularmente en actividades que requieren procesar grandes cantidades de información. Sin embargo, su verdadero potencial no está únicamente en hacer más rápidos los trámites, sino en liberar tiempo para que los especialistas se concentren en tareas de mayor valor, como el análisis de riesgos y el acompañamiento a las empresas”, señaló Carlo Puerto, CIO de Grupo Interesse.
Sin duda, el impacto de estas tecnologías puede ser significativo. De acuerdo con IBM, las organizaciones que implementan automatización basada en inteligencia artificial pueden reducir hasta 50% sus tiempos de procesamiento, aunque los resultados dependen del tipo de operación y del nivel de integración tecnológica.
No obstante, la adopción de IA también plantea desafíos para una industria que trabaja con información financiera, patrimonial y médica sensible. La calidad de los datos, la protección de la información, la trazabilidad de las decisiones automatizadas y la supervisión humana son factores determinantes para incorporar estas herramientas de manera responsable.
En particular, el uso de inteligencia artificial en seguros abre posibilidades para identificar inconsistencias en la documentación, detectar patrones inusuales y contar con información más oportuna para evaluar la exposición a determinados riesgos. Estas capacidades pueden fortalecer el trabajo de los especialistas, aunque no sustituyen el análisis técnico ni la valoración individual de cada caso.
“El reto para los próximos años será pasar de la automatización de tareas aisladas a una integración más amplia de la inteligencia artificial en los procesos del sector. Para lograrlo, será necesario combinar tecnología, información confiable y conocimiento especializado, sin perder de vista que las decisiones relacionadas con la protección de personas y empresas requieren supervisión y criterio humano”, concluyó Carlo Puerto.
La evolución de las insurtechs y la adopción de inteligencia artificial perfilan así una nueva etapa para la industria aseguradora en México, en la que el desafío ya no será solamente incorporar herramientas digitales, sino demostrar su impacto en la operación, la calidad de la información y la capacidad de respuesta ante riesgos cada vez más complejos.
