Meme del Real enciende el Metropólitan con La Montaña Encendida

Por: Karen Campos

• El músico presentó La Montaña Encendida ante un recinto entregado, con invitados como Gustavo Santaolalla y Chetes, en una noche marcada por colaboraciones, covers y momentos emotivos.

El Teatro Metropólitan nos recibió con un sonido de aves y luces azules que fueron incrementando en intensidad, como si poco a poco nos fuéramos adentrando en un bosque para dejar la ciudad atrás. Así comenzó La Montaña Encendida, la gira con la que Meme del Real transforma el recinto en paisaje.

Una lluvia de luces en color azul iluminó el escenario, donde Guillermo “Meme” Del Real apareció junto a sus músicos. Detrás de él, un set de espejos reflejaba tanto su figura como a la audiencia, que celebró cada una de las interpretaciones del también productor.

La noche del 19 de febrero, el tecladista se apoderó del escenario del Metropólitan para presentar su primer álbum en solitario. Cabe resaltar que durante su trayectoria ha sido compositor, productor y arreglista de diferentes bandas, además de Café Tacvba, por lo que la velada tenía un buen número de sorpresas preparadas.

Entre ellas se encontró la aparición de otro ícono de la música en español: Gustavo Santaolalla acompañó a Meme en temas como “Si o no”, “Estaba sentado” y “Líquenes”. Esta fue la oportunidad perfecta para que Meme expresara su admiración por el músico, quien ha sido parte fundamental en la historia del rock en español. El sentimiento fue recíproco, pues Santaolalla dijo que era un placer colaborar con artistas como él.

Hay algo fascinante en detenerte unos minutos a observar a la gente mientras la música suena. Todos están atentos al escenario, cada uno reflexivo, como si la música de Meme del Real y Gustavo Santaolalla les ayudara a poner sus pensamientos en orden, a liberarse de esa carga que traen detrás.

Otro tema que cantó junto a Santaolalla fue “Aviéntame”, que forma parte de la cinta “Amores Perros”, de Alejandro González Iñárritu. Meme expresó que le gusta componer para diferentes proyectos y recordó que tuvo la oportunidad de hacerlo para una película hace casi 20 años; el tema fue “16 de febrero”, canción que interpretó al lado de Chetes, quien por supuesto no podía faltar en esta noche.

Foto/ OCESA

Días antes, Meme y Chetes hicieron un live en Instagram, donde el cantante de Monterrey presenció el ensayo de la canción; ahí surgió la invitación para acompañarlo en el Metropólitan.

No había forma de que se negara, pues una noche así también se celebra con bombo y platillo. Además de interpretar las canciones que escribió y aquellas en las que colaboró con otros músicos, Meme se dio la oportunidad de cantar algunos de sus temas favoritos de otros intérpretes, acompañado de una banda que aportó un toque regional y bailable a la velada.

“Nunca fue suficiente”, “Y todo para qué”, “Amor prohibido” y “Querida” sonaron con el estilo particular de Meme. Este último cover de Juan Gabriel incluyó un juego de sintetizadores que nadie vio venir, pero que todos disfrutaron.

Alguna vez escuché en una entrevista que el baile le costaba un poco de trabajo; sin embargo, esta noche dejó que los beats, los acordes y el ritmo se apoderaran de su cuerpo. Se dejó llevar por esos pasos tan particulares que ya hemos visto en él, pero que esta vez encendieron el escenario y emocionaron al público, especialmente cuando sumó bailarines en “Todo va a estar bien”.

Meme agradeció a sus seguidores, a su familia y a sus compañeros de grupo por apoyarlo en este nuevo paso en su carrera. Sin el carisma, la energía y el talento que aporta en Café Tacvba, la historia sería distinta. Lo demostró cuando “Quiero ver” y “Eres” se convirtieron en dos de los momentos más coreados de la noche.

Hubo un instante en que la gente no dejó de gritar y corear su nombre. Meme respondió: “como dicen en inglés: esto es too much”. El compositor no podía creer que el Metropólitan desbordara tanto cariño y entusiasmo por cada canción.

Aquí vale la pena destacar su energía: brilló con luz propia. Cuando cantó junto a Chetes fue como verlo sacar esa actitud rockstar que pocas veces asoma. Durante todo el concierto se notó suelto, conmovido y, sobre todo, dueño absoluto del escenario.

La Montaña Encendida no solo fue la presentación de un álbum en solitario; fue la confirmación de que Meme del Real tiene identidad propia más allá de cualquier proyecto colectivo. Entre sintetizadores, espejos y una audiencia que no dejó de corear su nombre, el Metropólitan fue testigo de un artista que decidió abrazar su historia, agradecerla y comenzar a escribir un nuevo capítulo. Y si algo quedó claro esa noche es que esta montaña apenas comienza a arder.

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