En Insaciable , la protagonista vive ese mismo mecanismo a través de la necesidad de bajar de peso, pero la historia va mucho más allá. La obsesión de Hana (Midori Francis) nace del deseo de encajar, sentirse suficiente, ser validada y escapar de la incomodidad que ninguna recompensa inmediata le puede dar.
Insaciable no solo aborda los trastornos alimenticios desde el body horror; también habla sobre como todos encontramos distintas formas de “anestesiar” aquello que nos duele. Para algunos puede ser la comida; para otros, las compras, las relaciones tóxicas o la búsqueda constante de validación. La obsesión cambia de nombre en cada caso, pero el objetivo siempre es el mismo: llenar por fuera aquello que solo puede resolverse por dentro. |