Así se preparan los hoteles para operar ante apagones y huracanes – Quartux
Ciudad de México, 26 octubre de 2026.-La intensificación de los fenómenos meteorológicos en las costas mexicanas, ejemplificada por eventos de gran magnitud como los recientes huracanes del Pacífico, vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales retos para los destinos turísticos expuestosa fenómenos meteorológicos de gran intensidad: cómo mantener operativos los servicios esenciales cuando falla el suministro eléctrico. Esta vulnerabilidad representa un riesgo estructural para una industria clave en el desarrollo económico de México. De acuerdocon el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el turismo representó 8.7% de la economía nacional en 2024, con un PIB turístico superior a los 2.7 billones de pesos y cerca de 2.9 millones de puestos de trabajo remunerados
Para los complejos hoteleros ubicados en destinos costeros, la exposición es particularmente significativa.Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) señalan que los hoteles concentran 16.8% de los siniestros hidrometeorológicos reportados al sector asegurador, sólo por debajo de las viviendas.
El impacto de estos fenómenos quedó evidenciado tras el huracán Otis en 2023. La AMIS estimó en 7,850millones de pesos los daños asegurados en hoteles y servicios de hospedaje, una cifra que dimensiona el impacto financiero que un evento de esta magnitud puede tener sobre la infraestructura turística.
Pero los huracanes no son el único riesgo. Las interrupciones de la red eléctrica pueden generar afectacionesoperativas y económicas incluso cuando la infraestructura física del hotel permanece intacta.
El apagón registrado en la Península de Yucatán en septiembre de 2025 mostró la dimensión económicade estas interrupciones. La falla dejó sin suministro eléctrico a 2.26 millones de usuarios y se prolongó entre seis y nueve horas en distintas zonas. Tan sólo en Quintana Roo, el sector restaurantero estimó pérdidas cercanas a 250 millones de pesos, derivadasde afectaciones a ventas, productos refrigerados y equipos, de acuerdo con José Julio Villarreal Zapata, presidente de la CANIRAC en la entidad.
Para un hotel, una interrupción de varias horas puede significar mucho más que quedarse sin iluminación:puede comprometer sistemas de bombeo de agua, refrigeración, elevadores, seguridad, comunicaciones, terminales de cobro y áreas esenciales de atención a huéspedes.
En este tipo de contingencias, los sistemas de almacenamiento de energía instalados por Quartux en laPenínsula han permitido sostener las cargas críticas de los sitios que protegen sin interrupción perceptible. En uno de estos eventos, desde los centros de control de la compañía y de forma remota, la operación completa de las instalaciones afectadas quedórestablecida en menos de 10 minutos.
Frente a este tipo de escenarios, la discusión para el sector hotelero está evolucionando: ya no setrata únicamente de contar con generación de emergencia, sino de identificar cuáles son las cargas críticas del inmueble, cuánto tiempo deben permanecer disponibles y qué tecnologías pueden responder con mayor rapidez ante una falla de la red.
Los sistemas de almacenamiento de energía (BESS, por sus siglas en inglés) permiten abordar esta necesidaddesde una lógica distinta: almacenar energía para utilizarla cuando la operación la necesita, ya sea ante una falla de la red o para optimizar el consumo eléctrico del inmueble. De esta forma, una misma infraestructura puede contribuir tanto a la continuidadoperativa como a mejorar la gestión energética del hotel.
“Para un hotel, la resiliencia energética comienza por identificar qué servicios no pueden detenerse.Bombeo de agua, refrigeración, seguridad, comunicaciones o determinadas áreas de atención a huéspedes requieren distintos niveles de respaldo. El objetivo no necesariamente es mantener funcionando todo el inmueble, sino tener claro qué debe continuar operandoy contar con una infraestructura capaz de responder cuando la red deja de hacerlo”, explicó Alejandro Fajer, CEO de Quartux, la empresa de almacenamiento de energía más grande de México.
La pregunta para los hoteles, por tanto, ya no es únicamente si cuentan con una planta de emergencia,sino cuánto tiempo pueden mantener su operación crítica ante una interrupción y qué impacto tendría para el negocio no hacerlo. Identificar las cargas prioritarias, definir la autonomía necesaria y evaluar la capacidad real de los sistemas actuales de respaldose convierte en parte de la estrategia de continuidad del negocio.
En destinos expuestos a huracanes y a una red eléctrica vulnerable, la continuidad energética ha dejadode ser un asunto técnico secundario para convertirse en un activo estratégico. Mantener servicios esenciales operando protege la inversión, la seguridad de huéspedes y colaboradores y, sobre todo, la experiencia del huésped, al tiempo que permite al hotelrecuperarse con mayor rapidez ante una contingencia.
La época de huracanes confirma que la continuidad energética ha dejado de ser un asunto técnico secundariopara convertirse en un activo estratégico. En regiones frecuentemente expuestas a huracanes, la capacidad de mantener servicios operativos no solo protege la inversión y la seguridad de huéspedes y colaboradores, sino que acelera la recuperación integral detodo el destino turístico.
