DEL VOLANTE A LA INCLUSIÓN: SANTIAGO TOVAR SE SUMA A LA LUCHA POR LA AUTONOMÍA DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL
Hay carreras que se disputan contra el cronómetro y otras que tienen como meta abrir caminos. Este jueves, Santiago Tovar dejó por unas horas el volante del auto #22 de Quaker State para acercarse a una causa que tiene como protagonistas a las personas con discapacidad visual y a los perros que se convierten en sus compañeros de movilidad, autonomía e independencia.
El piloto de NASCAR México Series visitó la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., institución fundada para entrenar y otorgar perros guía a personas ciegas o con baja visión, además de ofrecer programas de rehabilitación inclusiva. La Escuela se reconoce como la primera de su tipo en México y América Latina y actualmente reporta 154 binomios formados y más de 300 personas con discapacidad visual y sus familias rehabilitadas.
La visita permitió a Tovar conocer desde otra perspectiva una disciplina que, al igual que el automovilismo de alto rendimiento, requiere preparación, precisión, confianza y una enorme capacidad de adaptación.
Durante la jornada, el piloto participó en un desayuno a ciegas, una dinámica que le permitió experimentar temporalmente las dificultades que implica realizar una actividad cotidiana sin utilizar la vista. Posteriormente tomó parte en un taller de inclusión y discapacidad visual, conoció aspectos relacionados con el trabajo de los perros de asistencia, convivió con ejemplares en entrenamiento y participó en una clase introductoria de braille.
Uno de los momentos centrales fue conocer el proceso detrás de la formación de un perro guía y la posterior creación del binomio entre el animal y la persona que lo utilizará. No se trata únicamente de entrenar a un perro, el objetivo es desarrollar las habilidades necesarias para que pueda acompañar a una persona con discapacidad visual en su vida cotidiana y favorecer su movilidad e independencia. La propia institución explica que su labor incluye entrenamiento, rehabilitación inclusiva y orientación para las personas con discapacidad visual.
Para Tovar, la experiencia permitió trasladar conceptos que forman parte de su vida como piloto, confianza, preparación, concentración y trabajo en equipo, a un contexto completamente diferente.
“Me encuentro sumamente conmovido y agradecido por esta experiencia. Uno viene del automovilismo, de trabajar todos los días con precisión, concentración y confianza en un equipo, y aquí pude entender que detrás de un perro guía también existe un enorme proceso de preparación y, sobre todo, una relación de confianza que puede cambiar la vida de una persona.
“El desayuno a ciegas fue una experiencia muy fuerte porque por unos minutos te obliga a depender de otros sentidos y entender algunas de las dificultades que pueden existir en algo tan cotidiano como comer o desplazarte. También me impresionó conocer todo el trabajo que hay detrás del entrenamiento de estos perros y el proceso para formar un binomio.
“Los que tenemos una plataforma pública también tenemos una responsabilidad, utilizarla para que más personas conozcan estas causas. Me da mucho gusto que Quaker State me permita participar en actividades como ésta y espero que mi visita ayude a que más gente conozca el trabajo de la Escuela, se acerque, se informe y pueda sumarse. Hoy me voy con muchísimo aprendizaje y con un enorme respeto por las personas que forman parte de esta institución”, señaló Santiago Tovar.
La historia de la institución está estrechamente ligada a Silvia Lozada Badillo, su fundadora y presidenta del Patronato, quien perdió la vista a los tres años y posteriormente impulsó la creación de la Escuela después de experimentar personalmente el impacto que un perro guía podía tener en su movilidad. Actualmente, Lozada acumula más de 37 años de trabajo vinculado con la institución.
“Para nosotros es muy importante que personas como Santiago conozcan de cerca nuestra labor y puedan compartirla con sus comunidades. Cada visita nos permite abrir una ventana hacia la realidad de las personas con discapacidad visual y mostrar que la inclusión se construye con información, empatía y participación. Agradecemos profundamente que Santiago y Quaker State se sumen a esta causa y nos ayuden a llevar nuestro mensaje a más personas”, señaló Silvia Lozada Badillo.
La experiencia de Tovar busca precisamente poner esa historia frente a una audiencia distinta, la comunidad del automovilismo y los seguidores del deporte.
Para el piloto de Quaker State, la jornada dejó una reflexión que va más allá de la visita.
“En las pistas hablamos constantemente de llegar más lejos, de superar límites y de no detenernos. Hoy entendí que para muchas personas esa misma determinación significa algo mucho más profundo, poder trasladarse, estudiar, trabajar y hacer su vida con independencia. Si desde mi posición puedo ayudar a que más personas conozcan esta causa, para mí ya vale la pena”, concluyó Tovar.
La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. continúa trabajando en la formación de perros guía y en programas de rehabilitación inclusiva para personas ciegas o con baja visión. Su labor busca que la discapacidad visual no se convierta en una barrera para la autonomía, la movilidad y la participación plena en la sociedad.
“En las últimas fechas de la galería podrás encontrar más fotos y videos de la visita.”
