Descubre con La Costeña® por qué México no se entiende sin picante
Ciudad de México, 13 de enero de 2026. – Hablar de México es hablar de picante. Desde tiempos ancestrales, el chile ha sido parte fundamental de la alimentación y la cultura del país, presente mucho antes de la llegada de otros ingredientes. No solo aportaba sabor, también carácter, identidad y una forma particular de entender la comida.
En el marco del Día Internacional de la Comida Picante, que se celebra cada 16 de enero, La Costeña® conmemora la relevancia de este ingrediente y el papel que ha tenido a lo largo de su historia en llevar el sabor del chile a los hogares mexicanos. Desde hace más de 100 años, la marca ha acompañado a millones de familias ofreciendo opciones prácticas y accesibles que han convertido al picante en un elemento cotidiano de la cocina nacional.
Con el paso del tiempo, el uso del chile ha evolucionado De las salsas hechas en casa y preparaciones básicas, pasó a integrarse en una amplia diversidad de platillos, guisos y acompañamientos que hoy forman parte de la vida diaria. El picante dejó de ser solo un complemento para convertirse en un elemento indispensable en la mesa mexicana.
Esta relación cotidiana con el chile también se refleja en los hábitos de consumo. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en México el consumo per cápita de chile es de 15.7 kilogramos al año. Esto equivale a que cada persona, en promedio, consume más de 40 gramos de chile al día o a más de una cucharada diaria de picante en la mesa,confirmando la importancia de este ingrediente como uno de los pilares de la cocina nacional.
Actualmente, el portafolio de La Costeña® incluye más de 19 productos que abarcan desde chiles en conserva hasta salsas y adobos. Esta variedad refleja cómo el consumo del chile se ha adaptado a los ritmos actuales, permitiendo disfrutarlo en distintos momentos y de múltiples maneras.
Dentro de esta oferta destacan los más consumidos: los chiles jalapeños y chipotles, en sus diferentes presentaciones y variedades; así como su salsa negra, ideal para botanas y una amplia gama de salsas caseras. Estos productos se han convertido en básicos de la alacena y que muestran cómo el picante sigue siendo parte esencial de la cocina diaria.
Más allá de cifras, el chile forma parte de la rutina cotidiana. Está en la salsa que se sirve a la mesa, en el guiso que se prepara en casa y en ese toque final que transforma cualquier platillo. Es un sabor que acompaña conversaciones, reuniones familiares y momentos compartidos.
