HISTORY PRESENTA LA TERCERA TEMPORADA DE “INCREÍBLE CON DAN AYKROYD”, TODOS LOS VIERNES A LAS 21:00 HRS
El reconocido actor de “Ghostbusters” y “The Blues Brothers” conduce una nueva entrega de la exitosa serie que recorre algunos de los episodios más insólitos de la historia: desde el célebre Robo del Siglo en Argentina y la increíble supervivencia de una joven en la selva peruana hasta operaciones militares absurdas, encuentros inexplicables, accidentes imposibles y personas que lograron escapar de una muerte casi segura.““INCREÍBLES CON DAN AYKROYD” – TEMPORADA 3GRAN ESTRENOTODOS LOS VIERNES A LAS 21:00 HS. MEX HISTORY presenta la tercera temporada de “INCREÍBLE CON DAN AYKROYD”, la serie conducida por el reconocido actor, comediante y productor Dan Aykroyd (“Ghostbusters”, “The Blues Brothers”), quien abre una vez más su particular gabinete de curiosidades para descubrir algunos de los sucesos reales más extraordinarios, inusuales y sorprendentes de la historia.
Con el humor y la mirada singular de Aykroyd como guía, cada episodio reúne historias que parecen desafiar toda lógica y reconstruye cómo y por qué sucedieron. A través de material de archivo, recreaciones, gráficos y el análisis de especialistas, la producción recorre desde hazañas humanas y accidentes insólitos hasta operaciones militares disparatadas, fenómenos naturales extremos, encuentros inexplicables e increíbles historias de supervivencia. Entre los nuevos casos habrá además historias ocurridas en América Latina, incluida una muy conocida en especial para el público argentino: el espectacular robo al Banco Río, cometido el 13 de enero de 2006 en Buenos Aires, conocido como el “Robo del siglo”. El episodio reconstruye cómo una banda tomó rehenes y negoció con la policía, pidió pizzas e incluso llegó a cantar el feliz cumpleaños a una de las personas retenidas. Horas después, cuando las fuerzas de seguridad finalmente ingresaron al banco, encontraron a los rehenes terminando de comer, pero los ladrones habían desaparecido. La explicación estaba debajo de sus pies: los asaltantes habían escapado por un boquete conectado con el sistema de alcantarillado, utilizando botes inflables a motor y una serie de pequeñas represas construidas para elevar el nivel del agua.
La banda huyó con millones de dólares en efectivo y objetos de valor de las cajas de seguridad y tomó distintas medidas para dificultar la investigación: utilizó armas de juguete y, antes de escapar, roció la escena con cloro y esparció cabellos obtenidos en barberías para confundir la búsqueda de rastros de ADN. Como broche insólito, la serie repasa cómo Fernando Araujo, señalado como el cerebro detrás del golpe, se habría inspirado en “Las Tortugas Ninja”, una referencia que explicaría dos elementos tan particulares del plan: la huida por las alcantarillas y la pizza. También desde América Latina, pero en una historia completamente distinta, la serie viaja a Perú, en la víspera de Navidad de 1971.
Juliane Koepcke, una adolescente germano-peruana, viajaba junto a su madre sobre la selva cuando el avión en el que se encontraban atravesó una fuerte tormenta y fue alcanzado por un rayo. Tras la falla de los motores, la aeronave comenzó a caer y Juliane se precipitó hacia la selva todavía sujeta a una fila de asientos. Contra cualquier posibilidad, despertó herida, pero con vida en medio de la vegetación. La adolescente de 17 años comenzó entonces una extraordinaria lucha por encontrar ayuda, guiándose por un consejo que le había dado su padre, biólogo de campo: seguir el agua hasta encontrar un río y, con él, personas. Después de 11 días en la selva, finalmente fue encontrada y logró reencontrarse con su padre. Los misterios sin explicación también tendrán un lugar destacado en esta temporada, que pone a prueba una de nuestras certezas más básicas: ¿realmente ver es creer?
Entre los casos aparecen siniestros payasos que desataron una ola de pánico, extraños fenómenos en el cielo y encuentros vinculados con supuestas criaturas. En 1994, alumnos de la Ariel School, en Ruwa, Zimbabwe, aseguraron haber visto durante un recreo luces con forma de disco y pequeñas figuras humanoides de grandes ojos, una experiencia que luego plasmaron en dibujos y que atrajo la atención de investigadores de OVNIs de distintos lugares del mundo. En otro de los casos, una serie de misteriosas mutilaciones de ganado registrada en Estados Unidos llevó incluso al FBI a intervenir; investigadores independientes observaron que muchas se concentraban alrededor del llamado paralelo 37 norte, mientras que un sheriff de Nuevo México señaló una posible correlación entre esos episodios y avistamientos de OVNIs reportados en la misma zona. De los fenómenos inexplicables, la serie pasa a situaciones en las que lo increíble surge de un accidente. Algunos parecen demasiado absurdos para ser reales y llevan a sus protagonistas al límite entre la vida y la muerte.
Entre ellos aparece el extraordinario caso del leñador retirado Forthman Murff, quien sufrió un brutal accidente mientras cortaba un árbol y terminó al borde de ser decapitado, además de personas atrapadas en situaciones tan improbables como quedar en medio de la lucha entre una serpiente y un halcón o ser embestidas por un vehículo puesto accidentalmente en marcha por un perro. Entre esos accidentes aparece también uno de los casos médicos más insólitos de la temporada: un hombre que quedó conectado a una manguera industrial de aire comprimido y cuyo cuerpo comenzó literalmente a inflarse. El aire penetró en sus tejidos y ejerció presión sobre sus órganos; tras tres días en terapia intensiva logró recuperarse y volvió prácticamente a su tamaño normal. El recorrido por situaciones límite continúa con historias en las que sobrevivir parece imposible.
Caer desde un piso 19, despertar durante el propio funeral, enfrentarse cara a cara con un gran tiburón blanco o precipitarse miles de metros desde el cielo son algunas de las situaciones de las que sus protagonistas lograron salir con vida. Entre ellas aparece también la del parapentista profesional Kevin Philipp, quien en España consiguió desplegar manualmente su paracaídas de emergencia cuando faltaba apenas un segundo para el impacto y logró aterrizar sin sufrir lesiones. Pero lo insólito no se limita a accidentes y situaciones de supervivencia: también atraviesa algunos episodios de la historia militar.
La serie recupera operaciones difíciles de creer, como el Project Aswang, una estrategia de la CIA en Filipinas para combatir a la guerrilla local: sus agentes difundieron el rumor de que un vampiro acechaba la zona y, después de matar a un guerrillero, dejaron su cuerpo con dos perforaciones en el cuello para hacer creer que había sido atacado por la criatura. La maniobra provocó que unos 300 combatientes huyeran del lugar. En plena Guerra Fría, la Operation Tamarisk llevó a espías británicos a buscar información secreta entre los desechos de los baños utilizados por soldados soviéticos en Alemania Oriental: ante la escasez de papel higiénico, los militares usaban incluso documentos clasificados para limpiarse, y los agentes lograron recuperar información sobre códigos, movimientos de tropas y hasta vulnerabilidades de tanques soviéticos. La temporada también recuerda la llamada guerra contra los emúes de 1932, cuando Australia desplegó soldados con ametralladoras para intentar frenar a unos 20.000 emúes que destruían los cultivos. Además, en 1948, durante el Puente Aéreo de Berlín, el piloto estadounidense Hal Halvorsen quedó impactado al ver a un grupo de niños hambrientos junto a la base aérea y decidió hacer algo por ellos: comenzó a lanzar desde su avión caramelos sujetos a pequeños paracaídas.
La iniciativa pronto sumó a otros militares y fabricantes de golosinas y se convirtió en la Operation Little Vittles. Para el final del operativo se habían arrojado unos 250.000 pequeños paracaídas con cerca de 23 toneladas de dulces, y Halvorsen pasó a ser conocido como el “Berlin Candy Bomber”. Otra de esas estrategias lleva la historia hasta Panamá en 1989, durante la invasión estadounidense que buscaba derrocar a Manuel Noriega, el entonces gobernante de facto del país. Después de que Noriega buscara refugio en la Nunciatura Apostólica, fuerzas norteamericanas rodearon el lugar con vehículos equipados con enormes parlantes y, como forma de presión psicológica para forzar su rendición, comenzaron a reproducir rock a un volumen ensordecedor. Entre las canciones elegidas estuvieron “I Fought the Law”, “We’re Not Gonna Take It” e, inevitablemente, “Panama”. La temporada también pone el foco en personas capaces de llevar sus habilidades —y sus cuerpos— mucho más allá de lo imaginable.
¿Qué tienen en común un soldado capaz de liberar prácticamente solo una ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, un hombre que tira de un camión de ocho toneladas utilizando su oreja y otro que llegó a comerse un avión entero? Todos llevaron los límites de lo posible a territorios difíciles de creer. Los protagonistas humanos no son, sin embargo, los únicos capaces de sorprender. La naturaleza puede ser extraordinaria, pero también completamente impredecible. Desde una ballena jorobada que en 2024 volcó la embarcación de dos pescadores frente a la costa de New Hampshire hasta cuervos capaces de reconocer y atacar a los investigadores que los habían capturado para estudiarlos, la serie reúne enfrentamientos en los que los seres humanos descubren que no siempre tienen el control.
El recorrido por las fuerzas de la naturaleza suma además plagas de langostas capaces de devastar cultivos, un socavón que se abrió bajo una casa en Florida y se tragó un dormitorio con una persona adentro, y los famosos monos vervet de Saint Kitts, cuya particular relación con el alcohol se remontaría a los antiguos cultivos de caña de azúcar de la isla. En la actualidad, los monos continúan con ese particular comportamiento y llegan incluso a robar bebidas a turistas en hoteles y bares. Hazañas
