¿Que género gana mas Oscars? (y cuáles sigue ignorando)

Ciudad de México, 22 de enero de 2026.- Durante años se ha repetido la idea de que “el drama siempre gana” el Oscar a Mejor Película. Sin embargo, un análisis de Spoiler.mx de las 25 películas ganadoras entre 2000 y 2025 demuestra que la afirmación es imprecisa. No todos los dramas son iguales, ni la Academia vota automáticamente por historias emotivas. Lo que se repite, más bien, es una preferencia muy clara por ciertos subgéneros narrativos: biografías, dramas históricos, cine social y, en contadas ocasiones, apuestas de género que logran legitimarse como “cine importante”.

Clasificar estas películas por su género principal -como lo hacen bases de datos especializadas y el consenso crítico- permite entender mejor qué tipo de cine suele considerarse merecedor del máximo reconocimiento… y cuál permanece sistemáticamente al margen, incluso cuando domina la taquilla.

En este periodo, el Drama encabeza la lista con diez victorias. Pero el dato cobra sentido al observar qué clase de dramas son. Gladiador, 12 Años de Esclavitud, El Discurso del Rey y Oppenheimer comparten algo más que solemnidad: están anclados en hechos reales, figuras históricas o eventos que reafirman una idea de relevancia cultural. A ellas se suman dramas sociales como Nomadland o Alto Impacto, donde el comentario humano pesa tanto como la narrativa. Son películas que refuerzan el prestigio simbólico de la Academia y, en varios casos, también el económico, con taquillas que superan con facilidad los 300 millones de dólares.

El Thriller aparece en segundo lugar con cinco ganadoras, pero nunca como entretenimiento puro. Para que este género triunfe en el Oscar debe incomodar, cuestionar o reflejar tensiones sociales. Los Infiltrados, Sin Lugar para los Débiles, The Hurt Locker, Argo y Parásitos funcionan como relatos de suspenso atravesados por dilemas morales, violencia estructural o crítica política. Parásitos, en particular, marcó un punto de inflexión al demostrar que el cine de género puede ser, al mismo tiempo, accesible y profundamente incómodo.

La Comedia, a pesar de su popularidad entre el público, sigue siendo una rareza. Las cinco películas que lograron ganar lo hicieron diluyendo la risa en otros registros: nostalgia, drama familiar, comentario social o experimentación formal. Birdman, Green Book, CODA, El Artista y Anora confirman que la comedia sólo es aceptada cuando viene acompañada de una capa emocional que la “justifique”. La risa, por sí sola, rara vez alcanza.

Más abajo aparece la Fantasía, con apenas dos excepciones claras. El Señor de los Anillos: El Regreso del Rey y La Forma del Agua no fueron premiadas como representantes de su género, sino como anomalías artísticas. En el primer caso, incluso, el Oscar funcionó como reconocimiento acumulativo a una trilogía completa. El mensaje es contundente: la Academia no abre la puerta a la fantasía; la entreabre sólo cuando el consenso crítico la convierte en evento.

El resto de los géneros -Musical, Ciencia Ficción y Drama Deportivo— suma apenas una victoria cada uno en 25 años. ChicagoTodo en Todas Partes al Mismo Tiempo Golpes del Destino demuestran que estos territorios sólo son bienvenidos cuando se combinan con emoción desbordada, innovación formal o discursos universales. El cine comercial tradicional -Acción, Terror, Comedia pura- permanece prácticamente ausente.

La conclusión en Spoiler.mx es clara: el Oscar no premia géneros, sino una idea muy específica de prestigio narrativo. Prefiere historias que se perciben como importantes, necesarias o moralmente relevantes, incluso cuando su impacto en taquilla es moderado. Y sigue dejando fuera a los géneros que el público consume masivamente.De cara a la gala de 2026, el patrón se mantiene. Los dramas históricos y familiares como Hamnet Valor Sentimental parten con ventaja; los thrillers (Una Batalla Tras Otra) con discurso pisan fuerte y las apuestas de género sólo parecen viables si logran romper sus propias etiquetas (Pecadores). Al final, la pregunta no es qué género gana el Oscar, sino qué tipo de historia cree la Academia que merece ser recordada. Y, al menos por ahora, la respuesta apunta siempre en la misma dirección: historias que se perciben como trascendentes, antes que simplemente exitosas.

De cara a la gala de 2026, el patrón se mantiene. Los dramas históricos y familiares como Hamnet Valor Sentimental parten con ventaja; los thrillers (Una Batalla Tras Otra) con discurso pisan fuerte y las apuestas de género sólo parecen viables si logran romper sus propias etiquetas (Pecadores). Al final, la pregunta no es qué género gana el Oscar, sino qué tipo de historia cree la Academia que merece ser recordada. Y, al menos por ahora, la respuesta apunta siempre en la misma dirección: historias que se perciben como trascendentes, antes que simplemente exitosas.

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