Trabajadores informales se benefician de nuevas tecnologías para obtener crédito
En un escenario de ajustes graduales por parte del Banco de México (Banxico) y moderación en los niveles de inflación, las plataformas de financiamiento digital fortalecen su infraestructura tecnológica para dinamizar el crédito al consumo sin descuidar la salud financiera.
Mientras la banca tradicional reacciona con mayor lentitud en la reestructuración de sus tasas para tarjetas y préstamos personales debido a estructuras de costo fijo elevadas, el sector de la tecnología financiera (fintech) ha emergido como el canal más ágil para absorber y reflejar de manera inmediata la flexibilidad monetaria en favor de los usuarios.
La capacidad de adaptación de las plataformas digitales ante los movimientos de la tasa de Banxico no reside en la especulación, sino en la capacidad de procesamiento de datos en tiempo real. A diferencia de las instituciones crediticias convencionales que evalúan únicamente historiales rígidos, plataformas de micropréstamos como Credmex utilizan algoritmos avanzados de inteligencia artificial y machine learning para actualizar de forma continua sus modelos de riesgo (scoring crediticio).
Con la optimización de los modelos de scoring por IA, Credmex ha registrado un incremento en la tasa de aprobación de créditos para trabajadores independientes, freelancers o comerciantes informalmente constituidos.
Credmex utiliza sistemas de inteligencia artificial para verificar en tiempo real datos relacionados con las solicitudes de crédito, como la información del dispositivo, los datos de reconocimiento facial y la dirección IP. Esto permite saber que una persona es confiable al momento de pagar el crédito, un análisis de riesgo que representa una ventaja competitiva para las fintech.
“La política monetaria de Banxico no solo influye en las decisiones de los grandes corporativos; su impacto en el bolsillo del consumidor es directo. Cuando las tasas de referencia disminuyen o se estabilizan, nuestra responsabilidad tecnológica es ajustar los modelos de scoring para ampliar el acceso al crédito en condiciones razonables, promoviendo un consumo consciente y sostenible”, señalan expertos de Credmex.
En periodos de flexibilización o ajuste macroeconómico, la demanda de liquidez de corto plazo suele experimentar variaciones en su propósito: el consumidor transita de un crédito defensivo (orientado a la cobertura de imprevistos o gastos básicos por alta inflación) hacia un crédito productivo o de oportunidad (destinado a microcompras, equipamiento o capital de trabajo inicial).
Esto impacta sobre todo a los trabajadores informales. Cerca del 43% al 45% de la fuerza laboral independiente o sin nómina fija en México enfrenta trabas para acceder al crédito bancario tradicional debido a la falta de recibos de nómina estables o historial en Buró de Crédito.
De acuerdo con datos del Reporte FinTech de la Asociación FinTech México, millones de usuarios realizan consultas sin historial previo (no-hit), pero solo una fracción reducida logra colocar un primer crédito en la banca formal por la rigidez de los modelos tradicionales de scoring.
“Durante los períodos de estabilidad en las tasas, el 26% de las solicitudes de micropréstamos en Credmex se destinan a proyectos productivos, microemprendimientos o compras planificadas, frente al 23% que solía destinarse a la cobertura de imprevistos o gastos de primera necesidad durante picos inflacionarios”, dicen los expertos de la plataforma.
De cara al último trimestre del año, periodo caracterizado por un incremento natural en el consumo de los hogares mexicanos, la integración de tecnología financiera de respuesta inmediata será determinante para mantener la liquidez en el mercado con parámetros de morosidad controlados.
El sector fintech reafirma así su papel como un termómetro ágil de la economía nacional, capaz de convertir las decisiones macroeconómicas del Banco Central en soluciones financieras accesibles, transparentes y alineadas con las necesidades reales de la población.
