Mujeres ya son mayoría en las universidades, pero siguen fuera de los empleos STEM
Aunque las mujeres representan 54.14% de la matrícula universitaria en México, solo ocupan 12.9% de los empleos STEM. El estudio “Panorama de la educación STEM en México” advierte que los sesgos culturales siguen limitando la participación femenina en áreas estratégicas para el desarrollo económico y tecnológico del país.Ciudad de México, 23 de junio, 2026.
En un momento en que México busca consolidarse como destino estratégico para el nearshoring y acelerar su transformación digital, persiste una brecha que limita el desarrollo de talento especializado: aunque las mujeres ya son mayoría en las universidades del país, continúan subrepresentadas en las disciplinas vinculadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).De acuerdo con el estudio “Panorama de la educación STEM en México”, realizado por el Centro de Opinión Pública de la UVM, las mujeres representan 54.14% de la matrícula universitaria, pero ocupan únicamente 12.9% de los empleos STEM, lo que refleja una desconexión entre el acceso a la educación superior y la incorporación al ecosistema tecnológico.
En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, la investigación invita a reflexionar sobre cómo las barreras culturales y los estereotipos continúan influyendo en las decisiones académicas y profesionales desde etapas tempranas.La brecha comienza antes de entrar al mercado laboralLos hallazgos del estudio muestran que la desigualdad no inicia en la universidad ni en el empleo, sino mucho antes.
Desde el entorno familiar y social persisten percepciones que asocian las ciencias exactas y la ingeniería principalmente con los hombres.Más de la mitad de las familias encuestadas considera que los hombres muestran mayor interés por áreas científicas y tecnológicas que las mujeres, mientras que una proporción relevante mantiene percepciones diferenciadas sobre el desempeño esperado entre ambos géneros en ingeniería.
Estas ideas terminan influyendo en la construcción de expectativas profesionales y reduciendo la exposición temprana de niñas y adolescentes a disciplinas STEM.A este contexto se suma otro dato relevante: 64.9% de los estudiantes universitarios encuestados señaló no conocer el significado del término STEM, lo que evidencia oportunidades importantes para fortalecer la orientación vocacional y la conexión entre educación y mercado laboral.Más productividad científica, menos ascensosEl estudio también identifica señales de desigualdad dentro del ámbito académico y científico.
Datos del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) muestran que, antes de alcanzar niveles superiores de reconocimiento, las investigadoras presentan niveles de productividad científica superiores a los de sus pares hombres en ciertos segmentos evaluados.Sin embargo, esa mayor producción no necesariamente se traduce en una representación equivalente dentro de los niveles más altos del sistema.
Estos resultados abren espacio para revisar los mecanismos de evaluación, promoción y reconocimiento dentro del ecosistema científico nacional, así como las condiciones que favorecen el desarrollo profesional de las mujeres en disciplinas estratégicas.Un reto de igualdad, pero también de competitividadEl estudio advierte que ampliar la participación femenina en STEM no responde únicamente a objetivos de inclusión, sino también a una necesidad económica.
En un contexto de adopción acelerada de inteligencia artificial y automatización, las posiciones asociadas con diseño tecnológico, ingeniería, desarrollo e innovación concentran mayores oportunidades de crecimiento y mejores niveles salariales.Fortalecer el acceso y permanencia de mujeres en estas áreas puede contribuir a ampliar la base de talento especializado que requiere el país.“Estos resultados muestran que cerrar la brecha de género en STEM no es únicamente una meta de inclusión; también es una condición para que México pueda responder a la demanda de talento que exigen la digitalización, la inteligencia artificial y la evolución del sector productivo”, señaló Adriana Rico, Coordinadora del Centro de Opinión Pública UVM.De la reflexión a la acciónComo parte de sus recomendaciones, el estudio plantea acciones prioritarias para impulsar una participación más equilibrada: Fortalecer la orientación vocacional desde secundaria con información sobre empleabilidad y tendencias del mercado.
Incrementar la exposición temprana de niñas y jóvenes a carreras STEM. Integrar referentes femeninos en ingeniería, ciencia y tecnología. Impulsar modelos educativos STEAM con metodologías basadas en resolución de problemas.
Reforzar la vinculación entre universidades y sectores productivos.Reducir la brecha de género en ciencia e ingeniería representa una oportunidad para ampliar el acceso al talento, fortalecer la innovación y preparar al país para las demandas de una economía cada vez más tecnológica.
