mié. Feb 21st, 2024

5 motivos por los que un detector de metales es una inversión positiva

CIUDAD DE MÉXICO. Marzo de 2023.- Desde el momento en el que a cualquier persona escucha “búsqueda de tesoros”, es imposible que no piense en la posibilidad de hacerse rico con un hallazgo extraordinario.

Si bien no es un trabajo fácil, sí es posible mediante la práctica del detectoturismo. Esta actividad consiste en la búsqueda de objetos metálicos de valor en diversos ecosistemas mediante el uso de un detector de metal, y es ideal para incrementar el patrimonio y generar ganancias.

Pero los motivos para practicar el detectoturismo no solo son económicos. Minelab señala las siguientes 5 razones por los que un detector de metales puede ser una excelente forma de invertir capital, tales como los aguinaldos y/o bonos de fin de año, o simplemente los ahorros:

1. Crecer tu economía

El primero, y como bien se mencionó previamente, radica en la posibilidad de encontrar una pieza metálica de alto valor que pueda venderse a coleccionistas y generar un ingreso importante al usuario. 

En México, tanto en los bosques y montañas, que son territorios llenos de minerales conductivos y suelos ricos en hierro, hasta en las aguas profundas, es posible tener un hallazgo impresionante. 

Existen, además, casos a nivel mundial de personas que han encontrado objetos sumamente valiosos, como una pareja en Reino Unido que encontró, en 2019, un total de 5 millones de libras esterlinas en monedas antiguas provenientes de la Guerra de Hastings.

Así como ese tipo de monedas, el subsuelo en México y el mundo esconde objetos como joyería antigua, piezas de metales preciosos, alhajas, entre otros.

2. Cualquiera puede practicarlo

El detectoturismo es una actividad a la que cualquier tipo de persona puede acceder y que no requiere de ningún tipo de permiso para explorar. Ojo, es importante mencionar que en México sí existen territorios en los que no se puede practicar el detectoturismo, que son aquellas áreas protegidas por el INAH y UNESCO. 

Fuera de esas zonas, el usuario simplemente debe adquirir su detector de metales, encontrar el espacio ideal para salir a dar una larga caminata, ya sea solo o en grupo, y comenzar la búsqueda.

3. Hay detectores para todos

Dicho lo anterior debemos mencionar que como en toda actividad hay niveles. Desde los ‘Threat Seeker’, que son aquellos buscadores de tesoros que hacen del detectoturismo un estilo de vida y destinan jornadas completas a su práctica, hasta los ‘Adventure Seeker’, esos usuarios primerizos que se quieren involucrar en este hobbie por curiosidad, sin hacerlo de forma profesional.

La gama de productos de Minelab, por ejemplo, tiene una amplia diversidad que se adaptan a las necesidades de los distintos tipos de usuarios del detectoturismo, desde los más experimentados hasta los principiantes, con precios que se adecúan al uso que le darán.

4. El detectoturismo como deporte

Además de una conexión única con la naturaleza, el detectoturismo implica una actividad relajante que permite enfocarse 100% en la búsqueda de tesoros mientras se ejercitan. Las condiciones climáticas y el tiempo que se destina para una caminata, que en el detectoturismo puede ser de hasta 4 horas consecutivas, requieren de una condición física adecuada y de constante hidratación en el proceso.

Incluso existen algunos ‘buscadores’ de mayor nivel que no se limitan a buscar en tierra firme y que combinan las habilidades del buceo, con equipo especializado, para buscar bajo el agua.

5. Búsqueda sustentable

Cuando la gente se reúne a buscar tesoros, no solo están tratando de incrementar su patrimonio con objetos valiosos: también están dejando una huella ambiental positiva al recoger kilos de basura metálica de los ecosistemas.

En actividades realizadas por Minelab en México se han encontrado hasta 25 kilogramos de basura metálica que se encontraba enterrada en las playas del país. Y es que además de anillos, collares, y otros artefactos de valor, en el suelo también se encuentran otros objetos metálicos contaminantes para el subsuelo como tapas y corcholatas; empaques y envolturas de comida; latas,  y hasta teléfonos celulares inservibles, entre otros.

Es por eso que un detector de metales no es un gasto sino una inversión positiva que, además de la posibilidad de un retorno de inversión considerable, genera beneficios en materia de bienestar, salud y sustentabilidad.

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