Alejandro Ramírez lleva la perspectiva de Latinoamérica al Lumière Summit 2026

  • El encuentro culminó con la adopción de la Declaración Lumière sobre el futuro del cine y la imagen en movimiento, una visión compartida que reafirma el papel de la exhibición cinematográfica en la vitalidad cultural, social y económica de la industria.
  • Lumière Summit 2026 reunió a más de 150 líderes de las industrias del cine, la televisión y los videojuegos, provenientes de más de 30 países, para abordar las transformaciones que definirán el futuro del sector audiovisual.

Alejandro Ramírez Magaña, director general de Cinépolis, formó parte de la primera edición del Lumière Summit 2026 que convocó a más de 150 líderes, ejecutivos, representantes de instituciones culturales y tomadores de decisión de las industrias del cine, televisión y los videojuegos, provenientes de más de 30 países y cinco continentes.

Organizado por el Centre national du cinéma et de l’image animée (CNC)de Francia, bajo la autoridad del Ministerio de Cultura y del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores, el Lumière Summit 2026 tuvo como objetivo generar conversaciones, colaboraciones y acciones concretas ante un momento de profunda transformación para las industrias audiovisuales.

En este summit de alcance global, Alejandro Ramírez Magaña llevó la perspectiva de México y Latinoamérica, así como la experiencia de Cinépolis como uno de los principales referentes de la exhibición cinematográfica internacional, a las conversacionesque hoy delinean el porvenir de la industria audiovisual. Su intervención se concentró en dos asuntos centrales para el futuro del sector: el valor estratégico de la experiencia cinematográfica y la formación de nuevas generaciones de audiencias.

Como parte de la agenda, el director general de Cinépolis intervino en la sesión “Window of Value: The Case for Theatrical Exclusivity”, dedicada a examinar el lugar que ocupa la ventana exclusiva de exhibición cinematográfica dentro de una industria en constante evolución y el valor que la experiencia en salas aporta al ciclode vida de una película.

El diálogo puso de relieve una visión de la exhibición que trasciende la taquilla: el estreno en salas tiene la capacidad de transformar una película en un acontecimiento cultural, amplificar su relevancia y construir valor a lo largo de sus distintas ventanas. Desde esta perspectiva, la experiencia cinematográfica mantiene un papeldeterminante no solo en el encuentro entre las historias y sus audiencias, sino también en la fortaleza y sostenibilidad del conjunto de la cadena audiovisual.

Alejandro Ramírez Magaña también integró la plenaria de clausura “Image Education, the Literacy of the Twenty-First Century”, dedicada a uno de los grandes retos culturales de nuestro tiempo: la manera en que las nuevas generaciones comprenden, interpretan y se relacionan con las imágenes.

Frente a un entorno marcado por una oferta prácticamente ilimitada de contenidos y una competencia creciente por la atención, la sesión planteó la educación de la imagen como una alfabetización indispensable para el siglo XXI: una herramienta para fortalecer el criterio de las audiencias, ampliar su acercamiento a distintas expresiones audiovisuales y formar espectadores capaces de relacionarsede manera crítica y consciente con las imágenes que forman parte de su vida cotidiana.

Esta visión quedó recogida en la Declaración Lumière, que reconoce la educación de la imagen como una alfabetización esencial para nuestro tiempo y destaca al cine como un espacio privilegiado para aprender a relacionarse colectivamente con las imágenes.Como parte de esta ambición, la Declaración respalda una iniciativa internacional, junto con la UNESCO y países aliados, orientada a promover la educación de la imagen desde edades tempranas.

Como uno de los principales resultados del encuentro, los participantes del Lumière Summit 2026 adoptaron la Declaración Lumière sobre el futuro del cine y la imagen en movimiento, un documento articulado por 15 principios que establecen una visión compartida frente a las transformaciones que atraviesa el ecosistema audiovisual global. La declaración reconoce al cine y a las industrias de la imagen en movimiento no solo por su relevancia económica, sino tambiénpor su papel cultural y social, y plantea la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para preservar la diversidad de las obras, impulsar su circulación y garantizar que las audiencias puedan acceder a una oferta amplia de contenidos.

Entre sus principios, la Declaración reafirma el valor permanente de la experiencia cinematográfica y el papel fundamental de las salas de cine dentro del ecosistema audiovisual. El documento reconoce que una exhibición sólida contribuye a la diversidadde las obras y sostiene que su fortalecimiento representa un interés compartido para toda la industria. Asimismo, plantea la necesidad de explorar nuevas formas de colaboración que permitan respaldar a las salas independientes y mantener una red de exhibicióndiversa y sostenible. Este principio se vincula directamente con una de las conversaciones en las que participó Alejandro Ramírez Magaña durante el Summit: “Window of Value: The Case for Theatrical Exclusivity”, enfocada en el valor que la exhibición cinematográfica genera para las películas y para el conjunto de su recorrido comercial y cultural.

La educación de la imagen ocupa también un lugar relevante dentro de la Declaración, que la reconoce como una alfabetización esencial del siglo XXI ante un entorno en el que las nuevas generaciones están expuestas diariamente a un volumen creciente de imágenes y contenidos audiovisuales. El documento plantea la necesidad de brindar herramientas que permitancomprender, interpretar y cuestionar las imágenes, además de fomentar el descubrimiento de una mayor diversidad de obras, y destaca al cine como un espacio privilegiado para desarrollar esta relación de manera colectiva. Este eje estuvo también presente enla participación de Alejandro Ramírez Magaña en la plenaria de clausura “Image Education, the Literacy of the Twenty-First Century”, enfocada en la formación de las próximas generaciones de audiencias.

Además de estos dos ejes, la Declaración aborda algunos de los principales desafíos que están transformando al sector audiovisual, entre ellos el desarrollo de la inteligencia artificial y la protección de la propiedad intelectual y los derechos de los creadores; la diversidad cultural y la circulación internacional de las obras; la sostenibilidad ambiental; y la preservación del patrimonio cinematográficoy audiovisual. En conjunto, sus principios plantean fortalecer la cooperación entre gobiernos, instituciones, creadores y empresas para responder a desafíos compartidos y avanzar hacia nuevas formas de colaboración internacional en torno al futuro delcine y de la imagen en movimiento.

El Lumière Summit 2026, copresidido por Emmanuel Macron, presidente de Francia, y Lee Jae-myung, presidente de Corea del Sur, reunió a figuras de distintas áreas del ecosistema audiovisual internacional, entre ellas Ted Sarandos, co-CEO de Netflix; Dana Walden, President and Chief Creative Officer de The Walt Disney Company; Donna Langley, Chairman de NBCUniversal Entertainment; Tom Rothman, Chairman y CEO de Sony Pictures Motion Picture Group; Charles Rivkin, Chairman y CEO de la Motion Picture Association; Efe Cakarel, fundador y CEO de MUBI; y Lynette Howell Taylor, presidenta de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences.

La exhibición cinematográfica internacional también estuvo representada por líderes como Tim Richards, CEO de Vue International; Eduardo Acuña, CEO de Regal Cinemas; Hiro Matsuoka, presidente de Toho Cinemas; y Alejandro Ramírez Magaña, director general de Cinépolis, entre otros.

La presencia de Alejandro Ramírez Magaña en el Lumière Summit 2026 situó la experiencia y la perspectiva de la exhibición cinematográfica de México y Latinoamérica en uno de los diálogos internacionales de mayor nivel sobre el porvenir de la industria. Su intervención en conversaciones sobre el valor de la sala cinematográfica y la formación de nuevas audiencias se inscribe en una reflexiónmás amplia sobre cómo preservar la relevancia cultural del cine, fortalecer su capacidad de reunir a las personas alrededor de las historias y asegurar que la experiencia cinematográfica continúe evolucionando para las generaciones por venir.

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