Ciudad de México, 27 de agosto 2026.-Compraruna vivienda, financiar la educación de los hijos o prepararse para el retiro son algunas de las principales aspiraciones económicas de millones de familias mexicanas. Sin embargo, una enfermedad, un accidente o la pérdida de ingresos puede obligarlas a utilizarlos recursos destinados a esos proyectos para atender una necesidad inmediata.
El 47% de los hogares en México declaró tener una meta financiera. Entre ellos, la adquisición de vivienda ocupa el primer lugar, con 42.4%, seguida por las metas de ocio y experiencias, con 19.9%; el ahorro para el retiro, con 15%, y la educación, con 10.5%,de acuerdo con la Encuesta de Competencias Financieras 2024 de Banco de México.
Estas aspiraciones contrastan con una limitada capacidad para enfrentar contingencias. La Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023 del INEGI muestra que 34.6% de la población considera que tiene poca o ninguna capacidad para hacer frente a un gasto imprevisto.Además, los gastos inesperados son la principal preocupación financiera tanto para las mujeres, con 36.4%, como para los hombres, con 31%.
“Ahorrar permite construir una meta; protegerla evita que un imprevisto deshaga años de esfuerzo. Una planeación financiera completa no sólo pregunta cuánto dinero queremos reunir, sino también qué riesgos podrían impedirnos llegar”, señaló Luis Morales, directortécnico y Oferta de Salud y Vida en AXA México.
Uno de estos riesgos que puede comprometer las metas financieras es la invalidez derivada de algún accidente. Datos del INEGI muestran que las viviendas con al menos una persona con discapacidad destinan aproximadamente 50% más en gastos de salud. Cuando surgeneste tipo de gastos, muchas familias deben redirigir recursos originalmente asignados al ahorro, la educación, el patrimonio o el retiro para atender necesidades inmediatas.
La brecha entre ahorro y protección: clave para lograr metas
Aunque 76.5% de las personas de entre 18 y 70 años cuenta con algún producto financiero formal, únicamente 22.9% tiene algún tipo de seguro y sólo 13.9% dispone de un seguro de vida, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 del INEGI y la CNBV.
La preparación para el retiro también presenta desafíos. El 42.2% de la población tiene una cuenta de Afore, pero sólo 7.9% de quienes cuentan con ella realiza aportaciones voluntarias. Ante esta situación, 67.3% decide continuar trabajando entre las alternativaspara afrontar sus gastos durante la vejez.
Para el experto de la aseguradora, ahorrar y protegerse no deberían ser decisiones separadas, sino parte de una misma estrategia financiera. “Lo primero es identificar la meta y los riesgos que podrían ponerla en peligro. A partir de ahí, cada familia puedeconstruir una estrategia que combine ahorro, protección y recursos para enfrentar imprevistos”, explicó.
Un seguro ayuda a proteger el ahorro para metas como la educación, una vivienda o el retiro, evitando que un imprevisto afecte esos planes. “Los sueños requieren ahorro y constancia, pero también protección. Contar con la cobertura adecuada ayuda a que un imprevistono retrase una meta importante. Proteger lo que estamos construyendo es una forma de acercarnos a lo que queremos lograr”, concluyó Luis Morales.
