En el cine de terror no hace falta tener colmillos, cargar una motosierra o aparecer cubierto de sangre para ser una amenaza. A veces, los personajes que más miedo provocan son precisamente aquellos que, a simple vista, no tienen absolutamente nada de aterrador.
Son personas que encontramos todos los días y en las que incluso estamos acostumbrados a confiar: el vecino que siempre saluda, la niñera a la que dejamos entrar a casa, el policía al que acudiríamos en busca de ayuda o el sacerdote que debería protegernos cuando las cosas se ponen realmente extrañas.
Pero en una película de terror las apariencias casi nunca cuentan toda la historia.
EL VECINO AMABLE
Siempre saluda, conoce a todos en la colonia y probablemente fue el primero en tocar tu puerta cuando llegaste. Tener un vecino así debería ser una suerte… a menos que estés dentro de una película de terror.
El género ha encontrado en la persona que vive al lado al personaje perfecto para recordarnos que nunca sabemos realmente qué sucede detrás de una puerta cerrada. En Rosemary’s Baby, por ejemplo, la amabilidad de los vecinos de Rosemary rápidamente comienza a sentirse demasiado invasiva, hasta revelar intenciones mucho más oscuras.
LA NIÑERA
Confiarle tus hijos y las llaves de tu casa a alguien requiere bastante confianza. Por eso, una niñera debería representar tranquilidad: alguien responsable que estará ahí mientras los adultos no están.
Aunque el género ha convertido muchas veces a las niñeras en víctimas, películas como The Babysitter decidieron invertir los papeles. La persona que debía cuidar al protagonista resulta tener planes bastante distintos para la noche, demostrando que quizá descubrir qué hace tu niñera después de mandarte a dormir no sea la mejor idea.
EL HELADERO
Un uniforme, un camión lleno de colores y una melodía que anuncia la llegada de algo dulce. Probablemente hay pocas personas que, a simple vista, parezcan menos amenazantes que un heladero. Sin embargo, El heladero, dulce sabor a muerte toma precisamente esa figura cotidiana e inofensiva para convertirla en algo mucho más oscuro.
Cuando un misterioso heladero llega a Bayleen Bay y comienza a repartir helados entre los niños del pueblo, aquello que parecía un inocente gusto se transforma en el comienzo de una sangrienta pesadilla.
Porque los villanos más inquietantes no siempre necesitan parecer peligrosos, a veces pueden vivir en la casa de al lado, cuidar de tus hijos o simplemente acercarse con una sonrisa y preguntarte: ¿de qué sabor quieres tu helado?
El heladero, dulce sabor a muerte llega a cines este 3 de septiembre, gracias a Diamond Films.
