Menús más cortos, bebidas sin alcohol con identidad, cenas temáticas, inteligencia artificial aplicada al branding y el auge del solo dining marcan las tendencias gastronómicas de 2026. El chef mexicano Roberto Alcocer, con una estrella Michelin por su restaurante Valle en San Diego, analiza cómo la industria se adapta a un comensal que sale menos, pero exige experiencias con mayor intención y valor.
El chef Roberto Alcocer, mexicano con una estrella Michelin por su restaurante Valle en San Diego y socio de Hornos Vsuvio, lo resume con claridad desde la trinchera diaria del restaurante: “La industria está cambiando rápido porque el consumidor también lo está haciendo. Hoy la gente elige más, sale menos, pero cuando sale quiere que valga la pena”.
Menos alcohol, más creatividad líquida
Una de las transformaciones más evidentes es el decrecimiento en el consumo de bebidas alcohólicas. En su lugar, los menús de bebidas están apostando fuerte por cócteles sin alcohol, mocktails bien ejecutados y propuestas que no se sientan como una alternativa secundaria.
“Definitivamente el consumo de alcohol está bajando y eso está exponenciando los cócteles y bebidas sin alcohol. Ya no es solo quitarle el alcohol a algo, es crear bebidas con carácter propio”, explica Alcocer.
En redes sociales, bartenders y restaurantes están mostrando cada vez más recetas con perfiles cítricos y frescos, donde ingredientes como el yuzu y el pomelo se repiten como protagonistas. “En coctelería se ve clarísimo el uso de yuzu y pomelo, son ingredientes que van a seguir creciendo este año”, añade el chef.
Menús más cortos, decisiones más inteligentes
Otra tendencia clara para 2026 es la simplificación de las cartas. Menús más concisos, mejor ejecutados y con menos rotación de ingredientes, una decisión que responde tanto al comportamiento del comensal como a la realidad operativa.
“La gente no está saliendo tanto a cenar y los restaurantes se van a inclinar por menús más cortos, en parte para no sufrir tanto con el food cost y el labor cost”, comenta Alcocer. Esta lógica también conecta con una cocina más enfocada, donde cada platillo tiene un propósito claro y una mayor consistencia en calidad.
Experiencias que justifican salir de casa
Si el comensal sale menos, la experiencia tiene que ser más atractiva. Por eso, las cenas temáticas, los menús de maridaje y las experiencias especiales seguirán creciendo durante 2026.
“A raíz de que la gente ya no está saliendo tanto a cenar, va a haber un incremento en cenas con experiencias: cenas maridaje, cenas temáticas, propuestas que te saquen de la rutina”, señala el chef. En redes, este tipo de eventos suele tener mayor engagement, reforzando la idea de que hoy se comparte tanto la vivencia como el platillo.
La inteligencia artificial entra a la cocina… y al branding
La inteligencia artificial dejó de ser una curiosidad para convertirse en una herramienta cotidiana. En 2026 su uso se verá cada vez más normalizado en la industria gastronómica, no solo en cocina, sino en todo lo que rodea a un restaurante.
“Yo creo que la inteligencia artificial va a marcar mucho el rumbo este año. Surgió fuerte a finales del año pasado y ahora ya es mucho más normal ver todos los usos que se le están dando”, explica Alcocer.
Diseño de menús, creación de logotipos, branding, optimización de procesos y análisis de datos serán parte del día a día, especialmente en proyectos que buscan eficiencia sin perder identidad.
Solo dining: mesas para uno, sin estigmas
Una de las tendencias más interesantes y humanas de 2026 es el auge del solo dining. Comer solo dejó de ser raro y se está convirtiendo en una práctica cada vez más común, especialmente en grandes ciudades.
“Las mesas para uno están súper en tendencia. En lo que va del año he tenido muchísimos comensales solitarios, y eso habla de gente que ya no se frena si no encuentra con quién salir”, comparte Alcocer. Este fenómeno está influyendo en el diseño de espacios, barras más activas y experiencias pensadas para quien disfruta comer a su propio ritmo.
2026: menos exceso, más intención
Las tendencias gastronómicas de 2026 apuntan a una industria más consciente, tanto en costos como en experiencias. Menos ruido, más intención. Menos cantidad, más valor. Y como concluye Roberto Alcocer desde una visión global pero con raíces mexicanas: “El restaurante que entienda al nuevo comensal, que sea flexible y honesto con su propuesta, es el que va a conectar mejor en esta nueva etapa”.
