Ciudad de México, 29 de enero de 2026 . Durante el primer trimestre del año, los rituales asociados con la prosperidad, la renovación personal y el cumplimiento de nuevos propósitos suelen detonar un mayor interés por la limpieza y el orden en el hogar. Prácticas como depurar espacios, reorganizar habitaciones o desechar objetos en desuso combinan un componente simbólico con una necesidad funcional: iniciar el año en entornos más armónicos, seguros y eficientes.
Sin embargo, para la industria, el reto va más allá de los picos estacionales. De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos y del Cuidado del Hogar (CANIPEC), la limpieza del hogar debe consolidarse como un hábito cotidiano y no limitarse a momentos específicos del calendario.
El organismo señala que tan solo en 2025 el mercado de cuidado del hogar alcanzaría un valor aproximado sobre los 129,000 mil millones de pesos, impulsado principalmente por categorías como lavandería, productos para el cuidado de superficies, blanqueadores y lavatrastes, que se mantienen entre las más consumidas por los hogares.
A este dinamismo se suman los aromatizantes, una categoría que en 2025 representó un valor de 4,222 millones de pesos y hacia la que los consumidores muestran una clara preferencia. Fragancias agradables y duraderas, actúan como un sutil contrapeso a las diversas actividades del día a día, mismas que conectan con los usuarios con experiencias de limpieza más sensoriales.
Rosa María Sánchez Maldonado, directora general de la Cámara, explica que la relación entre los consumidores y sus hábitos de limpieza ha evolucionado. “Ya no se trata solo de limpiar, sino de cómo esa experiencia contribuye al bienestar dentro del hogar. La limpieza se ha convertido en un nuevo lenguaje de bienestar”, afirma. Esta tendencia ha impulsado a la industria a avanzar hacia fórmulas más concentradas, multifuncionales y eficientes, que optimizan recursos sin sacrificar desempeño ni accesibilidad.
“El reto está en integrar sensorialidad, alto rendimiento y sostenibilidad de forma honesta y viable, porque hoy el consumidor exige productos que funcionen, se sientan bien y reflejan responsabilidad con su entorno”, añade.
La limpieza: más que un ritual, una acción de seguridad
Más allá de los aspectos estéticos o simbólicos, la limpieza del hogar cumple una función clave en la salud. Un estudio reciente realizado por la UNAM analizó muestras de polvo doméstico recolectadas en 14 entidades del país, y encontró que una parte importante del polvo presente en los hogares no proviene únicamente del exterior, sino que se genera dentro de las propias viviendas.
Entre las partículas detectadas se identifican elementos como manganeso, níquel, cobre, zinc, antimonio y plomo, muchos de ellos desprendidos de materiales de uso cotidiano, lo que refuerza la importancia de mantener rutinas de limpieza constantes.
En este contexto, Sánchez Maldonado subraya que la limpieza cotidiana es un factor clave para la salud física y emocional. “No debe entenderse solo como una práctica estacional, sino como un componente fundamental de bienestar y responsabilidad diaria. Mantener espacios limpios y ordenados también implica consumir de manera informada y adoptar hábitos que protejan a las personas ya su entorno”, señala.
Una de las principales preocupaciones de los consumidores es el acceso a productos con estándares más estrictos de seguridad química, especialmente aquellos diseñados para hogares con bebés o mascotas, que incorporan ingredientes más suaves y reducen el riesgo de alergias.
Más allá de los rituales de inicio de año, mantener rutinas constantes de limpieza y orden no solo contribuye a mejorar la calidad de vida, sino que también ayuda a reducir riesgos a la salud, optimizar el uso de productos y avanzar hacia una cultura de consumo más consciente. Para la industria del cuidado del hogar, este cambio de enfoque representa una oportunidad para seguir innovando y acompañar a los consumidores en la construcción de entornos más seguros, saludables y responsables a lo largo de todo el año.
