LA GUERRA DE LOS ÚLTIMOS, el nuevo thriller dirigido por Ridley Scott, es una de esas historias que encuentran en la pantalla grande su mejor expresión. La película protagonizada por Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Allison Janney, Benedict Wong y Guy Pearce se podrá disfrutar a partir de mañana solo en cines, donde las imágenes espectaculares, las secuencias de acción impactantes y el singular estilo visual de Ridley Scott cobran una dimensión especial.
Ambientada en un futuro no muy lejano, la historia sigue a Hig (Elordi), un joven piloto que, junto a Bangley (Brolin), un militar experto en supervivencia, ha construido un refugio eficiente pero aislado en un despiadado mundo postapocalíptico, hasta que una misteriosa transmisión de radio lo impulsa a aventurarse en lo desconocido en busca de la esperanza y la humanidad en las que aún cree.
LAS CÁMARAS INCONFUNDIBLES DE UN DIRECTOR INCONFUNDIBLE
Ante todo, LA GUERRA DE LOS ÚLTIMOS es una experiencia cinematográfica por la mirada de su realizador. Scott es conocido por su técnica de rodaje de 360 grados y el empleo de múltiples cámaras en cada escena, lo que resulta en un impacto visual que no pasa desapercibido para las audiencias en la sala de cine.
“Ridley es, ante todo, un narrador visual. Lo que lo hace tan singular es su manera de crear cada encuadre y de filmar una escena, ya sea utilizando diez u once cámaras al mismo tiempo o apenas una o dos”,cuenta Elordi.
Esa experiencia visual, a su vez, se potencia aún más cuando se vive en IMAX, un formato de proyección de pantalla gigante, con sonido inmersivo de alta precisión y mayor resolución de imagen.
“Ver películas en el cine es una experiencia muy especial. Y cuando ves una película en IMAX, esa sensación se intensifica aún más. Es algo casi cósmico… algo tan inmenso que te recuerda lo pequeño que eres”, observa la actriz Margaret Qualley.
MONTAÑAS QUE QUITAN EL ALIENTO
Las audiencias disfrutarán de paisajes imponentes a lo largo de la película, de esos que se aprecian más en pantalla grande. La historia transcurre en la zona de las Montañas Rocosas de Colorado y presenta numerosas tomas aéreas impactantes. El equipo rodó el film en Italia, donde los Dolomitas hicieron las veces de las montañas de Colorado.
El rodaje también se desarrolló en locaciones exquisitas de las provincias italianas de Udine y L’Aquila, donde se destacan paisajes serenos y pastorales que contribuyen al clima singular de la película.
MÚSICA PARA ESCUCHAR EN TODO EL CUERPO
Creada por el galardonado compositor Harry Gregson-Williams, la música de LA GUERRA DE LOS ÚLTIMOS se destaca por el uso de cuerdas para realzar la emocionalidad de la historia y de texturas sonoras extrañas e inquietantes para las partes más aterradoras, ofreciendo una experiencia sonora especialmente pensada para vivir en cines.
Cuenta el compositor y colaborador, quien ha trabajado junto a Scott en numerosas ocasiones:
“Gran parte de la película transcurre en la silenciosa soledad del Colorado posapocalíptico, pero se ve interrumpida por secuencias de intenso terror y violencia, lo que le da a la música un amplio registro emocional y un marcado contraste dramático. Fue esa amplitud de registros lo que hizo que componerla resultara fascinante”.
LA MAGIA DE MIRAR EN COMUNIDAD
La nueva película merece ser disfrutada en cines por la experiencia compartida que representa ya que no solo tiene alto impacto por su espectacularidad visual, se trata, a su vez, de una historia íntima y conmovedora sobre lo esencial de la conexión humana.
En este sentido, Elordi concluye:
“El cine es un lenguaje compartido. Es algo en lo que todos podemos coincidir cuando entramos en esa sala oscura. Ahí se crea de inmediato una comunidad, y creo que hoy nos está faltando una experiencia de comunidad real y tangible. El cine es la forma más sencilla y accesible que tenemos de vivirla”.
LA GUERRA DE LOS ÚLTIMOS estrena mañana solo en cines.
