Ciudad de México, 25 de agosto de 2026. Hay cosas que comienzan como una elección cotidiana y terminan convirtiéndose en una obsesión: ese sabor que queremos volver a probar, una textura que nos sorprende o una combinación que descubrimos casi por accidente y que después queremos compartir con todos.
La relación que tenemos con la comida también ha cambiado. Comer ya no responde únicamente a una necesidad; es una experiencia que conecta con nuestros gustos, nuestros momentos y hasta con nuestra manera de expresarnos.
De acuerdo con Worldpanel by Numerator de Kantar, 70.7% de los consumidores busca opciones que contribuyan a una alimentación saludable, mientras que 70.6% prioriza que sean deliciosas. Además, 32% busca innovaciones que le permitan dar un toque personal a sus alimentos.
En otras palabras, cada vez buscamos más que nuestras elecciones de alimentos y bebidas nos hagan sentir bien, sin dejar de disfrutar el placer de comer algo rico.
Es precisamente en ese punto donde Oikos encuentra el balance entre lo rico y lo saludable. Con “Locos por los Griegos”, invitando a descubrir que el yoghurt griego puede ser mucho más que un alimento para ciertos momentos del día. Puede convertirse en una base para experimentar, combinar ingredientes y encontrar nuevas formas de disfrutar.
Y hay un elemento que hace especialmente importante esa experiencia: la textura.
El estudio global State of Snacking señala que 81% de los consumidores presta atención a la experiencia sensorial de sus snacks, incluyendo cómo saben y cómo se sienten al comerlos. En Oikos, esa experiencia comienza con una característica que lo distingue: su cremosidad única.
