En este juego eres el líder de una corbeta espacial. Tu deber es sencillo: evitar que la corbeta te explote en la cara.Deck-Conn es un juego en el que te encargas de administrar todo lo relacionado con la ingeniería de una corbeta espacial. Debes gestionar la energía de la nave, mantener funcionando el reactor nuclear y tomar decisiones importantes para garantizar la supervivencia de tu tripulación.
Tú decides hacia dónde moverte, a qué enemigos atacar y cómo enfrentar las adversidades que surgen durante tu viaje por el espacio.Uno de los aspectos más llamativos de Deck-Conn es su estética en 8 bits, que combina muy bien con su propuesta de estrategia y gestión.
Cada decisión que tomes como responsable de la nave puede acercarte a la supervivencia o llevarte directamente hacia los peligros que esconde el universo. No basta con avanzar: tendrás que pensar cuidadosamente en tus recursos y anticiparte a los problemas que puedan surgir.Deck-Conn puede resultar un juego complicado al principio.
Aunque cuenta con instrucciones, hay algunos aspectos de sus mecánicas que no se explican del todo y que tendrás que descubrir por tu cuenta. Sin embargo, una vez que entiendes cómo funcionan los controles y la administración de la nave, la experiencia comienza a ser mucho más sencilla y disfrutable.
Uno de mis mayores obstáculos al jugarlo fue el idioma. Al momento de su lanzamiento, el juego no cuenta con traducción al español, por lo que tener un diccionario a la mano no es una mala idea; probablemente lo necesitarás. Esto puede hacer que las primeras partidas sean un poco más difíciles, especialmente si no estás familiarizado con el inglés.Dejando eso de lado, Deck-Conn es un juego que te hace pensar constantemente en cuál será tu siguiente decisión y cómo afrontar las consecuencias de cada una.
Es una experiencia divertida, pero requiere paciencia y cierta capacidad para adaptarse a las situaciones adversas que se presentan.En definitiva, es un juego ideal para quienes buscan un reto y disfrutan de tomar decisiones bajo presión, administrar recursos y enfrentarse a situaciones en las que cualquier error puede terminar con la nave —y probablemente con toda la tripulación— hecha pedazos.
