La velada en el Pepsi Center WTC se llenó de recuerdos, energía y romance con la actuación de Vilma Palma e Vampiros, quienes hicieron vibrar a su público con un repertorio de clásicos que impactaron a toda una época. Desde los primeros sonidos, la banda argentina evidenció que el tiempo no ha mermado su fuerza en el escenario.
Alrededor 21 horas la banda Argentina Vilma Palma y vampiros provocó el alarido del respetable que se dio cita en nutrida asistencia en el Pepsi Center para llenar de recuerdos a la fanaticada.
Con el lugar casi completo, la agrupación comenzó entre aplausos y teléfonos levantados, desatando la emoción con canciones como “La Pachanga”, que hizo que todos comenzaran a bailar desde el primer instante. El cantante mostró un lazo especial con el público mexicano, agradeciendo el afecto que han recibido a lo largo de los años y recordando las numerosas veces que han visitado el país.
La banda Argentina hicieron mención de los recuerdos en la capital mexicana, está noche dónde Bye Bye fue una de las más aclamadas.
La noche prosiguió con himnos como “Auto Rojo”, “Bye Bye” y “Mojada”, temas que fueron cantados con entusiasmo de principio a fin por una audiencia entregada que no dejó de entonar. El espectáculo se destacó por su energía constante, una producción de luces dinámica y un sonido poderoso que permitió disfrutar cada nota.
La banda mezcló momentos festivos con instantes más emotivos, logrando que el concierto se sintiera como una verdadera fiesta de los noventa repleta de recuerdos. Uno de los instantes más memorables sucedió cuando el público se volvió el protagonista, iluminando el lugar con las luces de sus teléfonos mientras cantaban todos juntos, creando una imagen inolvidable.
Al escuchar la pachanga el respetable explotó el Pepsi Center, icónica canción de Vilma Palma y Vampiros, una marea de emociones en el domo de insurgentes.
Vilma Palma demostró que su legado está más presente que nunca, confirmando que sus canciones siguen formando parte de la banda sonora de varias generaciones. El Pepsi Center WTC presenció una noche donde la nostalgia y la felicidad se unieron en un concierto que quedará en la memoria de la inchada.
