Como embajador de Quaker State, el piloto compartió una jornada de convivencia, juegos y aprendizaje con niñas, niños y adolescentes de la Fundación Justicia y Amor, IAP.
• Tovar llevó un mensaje de disciplina, trabajo en equipo y perseverancia, previo a enfrentar un nuevo compromiso en NASCAR México Series.
Para Santiago Tovar, la velocidad no siempre se mide en kilómetros por hora. A veces también se encuentra en una sonrisa, en una conversación y en la fuerza con la que alguien decide perseguir sus sueños.
Como parte de sus actividades de responsabilidad social como embajador de Quaker State, el piloto de NASCAR México Series y Súper Copa visitó este miércoles las instalaciones de Fundación Justicia y Amor, IAP, donde convivió con 32 niñas, niños y adolescentes de entre 4 y 17 años.
Lejos del ruido de los motores y de la presión que implica competir al más alto nivel, Tovar compartió una mañana de juegos, fotografías y conversaciones con los jóvenes, a quienes habló desde su propia experiencia sobre la importancia de trabajar en equipo, mantenerse enfocados y no renunciar a los objetivos, incluso cuando el camino se vuelve complicado.
La jornada tuvo un significado especial para el piloto, quien se encuentra en plena preparación para su próximo compromiso en Súper Copa Speed Fest CDMX y NASCAR México Series Puebla. En cada actividad buscó transmitir que detrás de un resultado en la pista existen valores que también pueden aplicarse a la vida: disciplina, constancia, preparación, compañerismo y, sobre todo, la capacidad de levantarse ante cualquier desafío.
