CIUDAD DE MÉXICO, 19 de octubre de 2026. — Frente a los desafíos que representan el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) para los sistemas de salud, Ciudad de México, Bogotá y Buenos Aires se sumaron al lanzamiento de una colaboración para fortalecer la prevención, el diagnóstico y la atención de estas enfermedades respiratorias.
El Respiratory City Challenge (RCC), presentado por la International Society for Urban Health (ISUH) durante la 22.ª Conferencia Internacional sobre Salud Urbana (ICUH 2026), es una plataforma de aprendizaje entre pares y acción entre ciudades que, durante los próximos 15 meses, promoverá el intercambio de experiencias y el desarrollo de soluciones concretas para fortalecer la salud respiratoria de sus poblaciones.
La iniciativa buscará aprovechar las políticas, programas, datos y experiencia existentes; identificar oportunidades prácticas de mejora a lo largo del continuo de la salud respiratoria; y traducir el aprendizaje compartido en acciones lideradas por las ciudades.
El lanzamiento se celebró el viernes 16 de octubre en Ciudad de México y reunió a representantes de las ciudades, líderes de salud pública, profesionales de la medicina y otros aliados para analizar cómo conectar la prevención y la reducción de riesgos ambientales con el diagnóstico temprano, la referencia efectiva, el tratamiento adecuado y el manejo sostenido a largo plazo de las personas que viven con asma y EPOC.
“Las ciudades ya están realizando un trabajo importante para abordar las enfermedades respiratorias, pero el progreso suele verse limitado por sistemas fragmentados, un acceso desigual al diagnóstico y la atención, y oportunidades limitadas para aprender sistemáticamente unas de otras. El RCC está diseñado para ayudar a las ciudades a construir a partir de lo que ya tienen, identificar dónde el cambio es más viable y valioso, y reunir a los actores, la evidencia y la experiencia adecuados para convertir las prioridades en acciones prácticas.” — Dr. Jeffrey L. Sturchio, presidente de la Junta Directiva de la International Society for Urban Health.
Una prioridad creciente para la salud urbana y los sistemas de salud
El asma y la EPOC siguen representando una carga sustancial para la salud mundial. Según estimaciones de la OMS, aproximadamente 363 millones de personas vivían con asma en 2023, mientras que la EPOC causó aproximadamente 3,4 millones de muertes ese año y continúa siendo la tercera causa de muerte en el mundo. La carga recae de manera desproporcionada en entornos con menos recursos, mientras que la contaminación del aire y otras exposiciones
ambientales y ocupacionales agravan el riesgo respiratorio en las zonas urbanas.
Al mismo tiempo, los sistemas de salud de la región operan bajo una creciente presión financiera, lo que refuerza la necesidad de enfoques que aprovechen mejor la infraestructura, la capacidad y los recursos existentes, a la vez que identifiquen dónde una inversión adicional puede tener el mayor valor.
Los recientes avances de política regional y mundial también han generado un nuevo impulso. Los Estados Miembros
de la OMS adoptaron en 2025 una resolución sobre salud pulmonar que exhorta a fortalecer la prevención, el diagnóstico temprano y el mejor manejo del asma, la EPOC y otras afecciones pulmonares. En las Américas, el Plan de Acción 2025–2030 de la OPS para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles coloca la atención
Del aprendizaje compartido a la acción liderada por las ciudades
Durante los próximos 15 meses, el RCC trabajará con las ciudades participantes para comprender qué existe actualmente a lo largo de la ruta de salud respiratoria y dónde persisten las barreras. La colaboración se centrará en tres áreas interconectadas:
• Diagnóstico preciso y más temprano.
• Vías de referencia efectivas y acceso a tratamiento adecuado.
• Monitoreo a largo plazo y manejo de la enfermedad.
El RCC también examinará las condiciones más amplias que moldean la salud respiratoria, incluidas la prevención, los riesgos ambientales y ocupacionales, la equidad y la sostenibilidad financiera. En colaboración con gobiernos, proveedores de atención médica, organizaciones de pacientes, la academia y otros
aliados, se buscará que cada ciudad identifique una prioridad viable, desarrolle un plan de acción y contribuya a una hoja de ruta regional compartida. Posteriormente, el RCC apoyará la implementación liderada por las ciudades mediante aprendizaje estructurado entre pares, experiencia técnica específica, revisión de hitos y resolución práctica de problemas.
“Las enfermedades respiratorias no se ubican claramente en una sola parte del sistema de salud. Los mejores resultados dependen de conectar la prevención con el diagnóstico oportuno, la atención primaria, la referencia a especialistas, el acceso a tratamiento adecuado y el seguimiento a largo plazo. El valor del RCC es que
ofrece a las ciudades una forma estructurada de comprender dónde las personas encuentran barreras y, apartir de ello, enfocar los recursos y la experiencia en cambios que sean tanto significativos como viables.” — Dra. María del Carmen Cano Salas, neumóloga pediatra
